Un encendedor para barbacoa tiene que hacer dos cosas: arder lo suficiente para prender el carbón y seguir encendido con viento. Un encendedor normal no consigue ninguna de las dos, y con líquido de encendido lo notas después en la carne.
La elección se divide en dos tipos: un encendedor con llama jet de gas butano, o uno eléctrico que sopla aire caliente.
El carbón y las briquetas necesitan tiempo y oxígeno. Una llama suave se apaga con el aire antes de que el carbón brille, y una cerilla se consume antes de que pase algo. Una llama jet sale a presión y mantiene el calor en un punto, justo lo que una briqueta necesita para prender.
En esta categoría están los encendedores de barbacoa con una a cuatro llamas jet y un modelo eléctrico que funciona con aire caliente. Casi todos recargables con gas butano, así que duran temporadas.
El mismo encendedor sirve para el brasero, la chimenea y la estufa. Si enciendes sobre todo con pastillas o lana de madera, mira también los accesorios de barbacoa. Si quieres algo que siempre siga encendido al aire libre, están en los encendedores de tormenta.
Al comparar, fíjate en el número de llamas, el largo de la boquilla, el tamaño del depósito y si lleva bloqueo. La diferencia entre pastillas de encendido está en lana de madera o pastillas.
Si dudas entre eléctrico y gas, deja que decida el sitio. En casa en la terraza un enchufe no es problema, en el camping o al fondo del jardín sí. Si sales a menudo, el gas butano gana en tamaño y comodidad.